LA ESTRATÉGIA DE ANA

Ana tiene una tienda en el barrio y allí se encuentra de todo lo que necesitan los vecinos. Anaís es su hija y tiene seis años. Un día cuando Anaís regresó del colegio encontró a su mamá organizando algunos artículos de la tienda. Por primera vez se interesó por observar qué hacia su mamá. Vio que Ana hacia grupos de artículos para ponerlos en el exhibidor de promociones de la tienda. Organizaba las frutas, los huevos y las flores por paquetes. Después de ver a su mamá tan atareada clasificando artículos y atendiendo a los clientes, Anaís quiso ayudarla.

Cuando se disponía a hacer su primer paquete preguntó: Mami, ¿Cuántas manzanas pongo en cada paquete? Una vecina que llegó a comprar a la tienda de Ana interrumpió la respuesta: Señora Ana, me da una docena de naranjas, una docena de huevos y una docena de panes. Anaís observó que su mamá le entregaba un paquete de cada artículo solicitado y pensó: “¡Ah, ya sé! Tengo que agrupar una docena de manzanas. Uno, dos, tres, cuatro, cinco… Un momento. ¿Cuántas manzanas forman una docena? Una decena son 10 elementos, pero la docena no”.

Esperó a que la vecina se fuera y le preguntó a su mamá cuántas manzanas forman la docena. La mamá la abrazó sorprendida y dijo: ¡verdad que ya sabes contar! Son 12 manzanas, mi amor. La docena tiene 12 artículos o elementos. Suelo agruparlos por docenas y ponerlos en promoción, ya que así es más práctico para mí y para los clientes.

Anaís sonrió, pensó un momento y dijo: ¿O sea, mami que tengo media docena de años? ¡Sí, hijita, tienes media docena de años porque cumpliste seis años, y seis es la mitad de 12!

Anaís ayudó esa tarde a su mamá a hacer paquetes de docenas de frutas, flores, huevos y otros artículos de venta en la tienda. Ana estaba feliz con la ayuda de su hija, quien desde esa tarde se convertiría en su aprendiz y ayudante.